



Trabajos de la materia de Fotografía Publicitaria por Rodolfo Carrillo
La principal característica que permite diferenciar a la fotografía de moda del retrato, es que la primera tiene un objetivo bien definido: provocar que el espectador desee tener el estilo de vida que se captura en dicha foto. La fotografía de moda necesita proyectar una imagen virtualmente inalcanzable, su objetivo es hacer que los compradores potenciales deseen poseer lo que se está vendiendo, el oufit, o los accesorios que muestran en la imagen se convierten en objetos de deseo.
Como en toda fotografía, la visión del fotógrafo es crucial para el éxito o fracaso de la imagen. En la lectura se habla de la inicial preferencia por modelos saludables y atléticas, que fue sustituido por la fuerte irrupción en la industria del look tras, el cual se contrapone totalmente a los cánones de estética manejados hasta ese entonces. Este hecho abre el umbral para la clase de personas que pueden ser fotografiadas, y deja mucho más lugar a la creatividad del fotógrafo, el hecho de que ya no se enfrasque la imagen comercial que debe tener un modelo me parece bastante liberador.
Otro aspecto crucial para obtener la foto deseada es la capacidad de proyección del modelo. Con nuestro actual presupuesto, no es lo ideal contratar un modelo profesional, así que nos aseguraremos de conseguir gente que tenga seguridad y sepa seguir indicaciones, y por supuesto que sea de lo más profesional.
Para lograr buenas fotografías, debemos considerar primero, el tipo de retrato que se va a tomar. Hay retrato formal, donde el modelo y el fotógrafo se coordinan para lograr la imagen deseada, y retrato espontáneo, que se refiere a capturar una imagen en contexto real del modelo, sin que reciba dirección alguna. Nos concentraremos en tomar retratos formales, pero si se presenta la oportunidad, creo que un experimento interesante sería tomar tantas fotografías espontáneas como se pueda.
Es bueno tener en cuenta los tipos de objetivos que sirven para lograr diferentes encuadres, sin embargo, no siempre contamos con estos recursos, así que tendremos que hacer lo mejor que podamos con un lente regular. Lo que sí podemos variar son los ángulos desde los cuales tomaremos las fotografías, aprovecharemos al máximo la capacidad de nuestro modelo, y con las sugerencias de la lectura, capturar sus rasgos de la manera mas halagadora que podamos, de igual forma, trataremos de experimentar en la medida de lo posible, ya que esta vez únicamente contaremos con una cámara de rollo.
Como consumidor, uno no suele detenerse a pensar lo que hay detrás del proceso de producción de una fotografía, especialmente de alimentos. Vemos las imágenes que tenemos frente a nosotros e inmediatamente las asociamos con sensaciones que hemos experimentado, como hambre, frescura, satisfacción. Al estar del otro lado de la cámara, como fotógrafos de un producto, sabemos que no es fácil hacer que una imagen se vea de cierta forma, requiere mucho trabajo que, muchas veces, consiste en “maquillar” el objeto para ocultar o realzar ciertos rasgos, de modo que provoquen la respuesta esperada en el espectador.
Es así como se prepara una fotografía para bebidas frías. Como bien señala la lectura, es muy difícil trabajar con un control exacto de la temperatura de las bebidas, mantenerlas a la temperatura que provoque el efecto deseado no es algo práctico, por lo que se utilizan otros métodos, como rociar glicerina para dar una apariencia de “recién salido del refrigerador”.
Para fotografiar botellas y copas, la lectura recomienda que se resalte su cualidad transparente, tomando las fotografías a contraluz, y reforzando la sensación cristalina de los materiales, utilizando espejos para reflejar el producto. En el caso de las latas, ya sean de refresco o cerveza, queremos que tengan un efecto “empañado”, que se puede lograr con un barniz mate, y una vez más se usa glicerina rociada con un cepillo de dientes para simular gotas de agua.
Para contextualizar la toma, se propone el escenario de situar la lata en una mesa de cristal, rodeada de hielos artificiales. Esta situación requiere de especial atención al hacer la medición de luz, ya que los hielos reflejan la luz de maneras irregulares; sin embargo, con ayuda de las recomendaciones que se exponen en la lectura acerca del número F y la forma correcta de medir la iluminación trabajando con estos materiales, podemos lograr resultados realmente interesantes, además de visualmente muy atractivos.
Algo que debo comentar porque fue de especial agrado para mí fue la consulta de las fuentes externas, de los ejemplos de fotografía de bebida, sobre todo los de Ray Massey, que son realmente piezas visuales de un nivel raramente visto, no se detienen en fotografía, se incorporan completamente a áreas del diseño gráfico con las que yo, como diseñador, me puedo identificar. El trabajo de este hombre es una maravillosa fuente de inspiración.